La obra es una intervención pensada para la actual casa de cultura de 7ma y 60. Trasciende el espacio expositivo tradicional y lo redefine, al resaltar el campanario y privilegiar su funcionalidad primigenia como iglesia. En la actualidad el edificio enfrenta la pérdida de su contenido simbólico, por ello la pieza juega con la estructura institucional mirando hacia puntos críticos para generar nuevas lecturas.
