Statement
Mi obra opera en el intersticio que existe entre lo poético y lo conceptual, evidenciando un marcado interés por el lenguaje. Intento generar transformaciones poéticas que desdibujen las fronteras entre los diferentes medios: instalaciones, objetos, caligramas, pinturas y dibujos. Exploro de manera consciente estrategias del conceptualismo y diversos procedimientos textuales.
Mi trabajo a menudo surge de hallazgos que emergen durante procesos de investigación no académicos y que posteriormente se traducen en diversos registros formales y discursivos. Asimismo, desarrollo procesos de trabajo con equipos multidisciplinarios que, desde sus diversas áreas de conocimiento y habilidades específicas, contribuyen a enriquecer las posibles intersecciones poéticas entre mi práctica y otras disciplinas.
De igual manera, concedo gran importancia a la exploración de nuevos dispositivos o modelos para exhibir los trabajos. Algunos proyectos se desarrollan como intervenciones públicas, como es el caso de Exergo (2012), realizado en varias marquesinas de cines habaneros. Otros adoptan la forma de publicaciones, como P-350 (2009), proyecto editorial autogestionado; o intervenciones en colecciones específicas dentro de museos, como Desoriente (2018), intervención realizada en la colección de arte asiático del Museo de Artes Decorativas; o trabajos con archivos, como Formas de intervenir un archivo (2016), intervención realizada en el archivo del Museo Nacional de bellas Artes de La Habana. También proyectos de carácter procesual, como Jardín imaginario (2019–2024), donde la novela Jardín de la escritora Dulce María Loynaz sirvió como motivación para la reactivación de su jardín perdido, olvidado, articulando ficción, botánica y arte para explorar el valor simbólico y patrimonial del lugar.
Concibo mi práctica artística como un entramado de trabajos que coexisten, se complementan y se contaminan mutuamente. Así desarrollo proyectos a corto y largo plazo, en los que el carácter procesual ocupa un lugar central.