Dibujos y acuarelas

La imagen que nos representamos del mundo es un dibujo que mentalmente hacemos de él para ordenarlo -ya sea en forma de señal de tránsito, esquema, número telefónico, electrocardiograma, firma, láser, pelo, etc. En todas ellas reside ese acto voluntario de definición y unión de puntos en el espacio.

El dibujo juega un papel importante en mi proceso creativo como vehículo de reflexión, en tanto forma en la que el pensamiento y la imagen coinciden, muchas veces como apunte relacionado con alguna investigación.

En múltiples ocasiones estos dibujos constituyen una producción paralela a otros proyectos de mayor envergadura y duración. Se acumulan en formatos abiertos: cuadernos de anotaciones, apuntes, proyectos o ideas abstractas, objetos intangibles donde la idea se adelanta a la imagen en su estado de prematura ingravidez.

Gran parte del encanto de estos dibujos radica, precisamente, en su sencillez extrema, en la humildad de un procedimiento que contrasta con el mundo que nos rodea, donde reina la desmesura tecnológica y el exceso de artificio.