Este proyecto crea un diálogo entre ficción, imaginarios botánicos y arte contemporáneo, tomando como punto de partida la novela Jardín de la escritora cubana Dulce María Loynaz, escrita entre 1928 y 1935 y publicada en España en 1951; inspirada en el jardín de la casa de la calle Línea y 14 en La Habana; un sitio que actualmente está casi en ruinas.
Jardín imaginario se define como una obra procesual y colaborativa. A partir de la clasificación de las plantas citadas en el texto construí un herbarium compuesto por los especímenes vegetales mencionados en Jardín, acompañados de citas del libro en los que la autora los describe. Este herbarium fue el detonante para esta investigación expandida en torno a la relación botánica y literatura.
El otro tentáculo del proyecto fueron las siembras comunales junto a los habitantes de la casa. Comencé a plantar muchas de esas mismas especies en el lugar donde alguna vez floreció el jardín. Este site specific tenía el propósito de generar un efecto en el lugar y sus habitantes, un gesto de reactivación del jardín perdido como un sitio emblemático para la cultura cubana. Con este proyecto me interesaba llamar la atención sobre el valor patrimonial y simbólico del lugar y contribuir al rescate del jardín como un memorial vivo.
Colaboraron:
- Proyecto Nativa, red de microviveros y Eco-movimiento martiano
- Grupo Finca, colectivo de arquitectos que investiga la arquitectura desde su dimensión artística y pedagógica
- El Observatorio un proyecto que propone la socialización del cine documental cubano en espacios alternativos
Agradezco a: Ramona Oviedo, botánica del Herbario Nacional y a Mayte Hernández Lorenzo y los vecinos de la casa por su apoyo.
Mostrada durante los Open Estudios de Jan Van Eyck Academie, Maastricht, Países Bajos, 2023.
